Páginas

miércoles, 22 de noviembre de 2017

3ª Jornada/XI año: Miércoles, 15 de noviembre de 2017

El poema, de Amelia Peco (Cartel del preestreno
en Guadalajara en diciembre de 2016)


Tertulia nos cuida y sabe cómo hacer para que la sigamos queriendo. Mantiene nuestro amor por ella vivo. Doce años junto a Tertulia podrían hacerse largos y monótonos pero es imposible que eso ocurra porque tiene la costumbre de no repetirse y de disfrazarse cada miércoles con un vestido distinto, de pintarse los labios de un rojo intenso y de no parar de sonreírnos hasta que nos marchamos a eso de las nueve de la noche.

Hoy se ha puesto un traje cinematográfico que le sienta de maravilla y ha apagado la luz de nuestro Salón del Santander para proyectarnos el corto que en 2016 dirigió nuestra compañera Amelia Peco.

Así, alrededor del halo de luz blanco que surge del proyector, nos hemos sentado Juan Antonio Arroyo, Aureliano Cañadas, Amelia Peco, Paco Fenoy, Javier Díaz Gil, Rocío Díaz, Carlos Tejado, Alma Pagés, David Lerma, Ana Gonz, Mª Jesús Briones e Iñaki Ferreras.

En palabras de Amelia Peco:

"Presentamos el corto cinematográfico EL POEMA.
Este corto esta basado en un poema que contiene mi segundo libro: "Para el amor y el fuego".

Expone una de las perversiones más crueles. Bajo la excusa de amar profundamente se maltrata impunemente a un ser humano, en este caso a una mujer."


Nos cuenta Amelia, que es su primer corto y que ha puesto mucha ilusión y trabajo pero que es consciente de que es mejorable, claro.

Ajustamos el sonido y volvemos a poner la parte del corto en la que la mujer protagonista recita el poema levantándose contra su maltratador.

Me mira de reojo Tertulia. Destacan sus blancos dientes y sus labios rojos en la oscuridad de la sala.

Se abre, después de dar la luz, un intenso y enriquecedor debate sobre el propio tema del corto: la violencia de género, pero también observamos la parte técnica y hablamos sobre la dirección, los actores, el final... Cada uno aporta una idea para mejorar, como nos decía Amelía al comienzo.

Tertulia con su dulce mano me ayuda a recoger el proyector y el ordenador y mientras, nos colocamos de nuevo en nuestros sitios habituales. Tertulia huele hoy a celuloide y a ambientador de cine de barrio. Hay algo de infancia en este aroma, entonces el olor de las palomitas aún no había llegado a las salas de los cines.

Amelia se tiene que marchar, al día siguiente viaja a Bolivia. También se va Iñaki, tiene una clase ineludible.

Tras el corto, retomamos nuestra habitual reunión con la sensación de que Rascamán es cada miércoles una sorpresa.

Antes de iniciar las lecturas, Tertulia me sopla al oído: "los guantes" y sé que tiene ganas de ver en pie la exposición que propuso Aureliano: "Recoger el guante", se llamará.

Buscad citas, de poemas, de relatos, en los que se hable de guantes para aportarlo a la exposición, les digo. Iremos haciendo tareas de una en una.

Turno de lectura.

Cuando empezamos a leer, Tertulia se queda en un rincón observándonos. Se ha cambiado de ropa y lleva un pañuelo sobre los hombros y ahora huele a tinta y a papel, a libro recién impreso. Pero sus labios siguen siendo rojos, tan rojos.

Juan Antonio lee su poema "Gloria en el aula". Fantasía de las abejas con Gloria Fuertes. Ha hecho algunas correcciones de la última lectura que hizo y ahora nos gusta mucho más. Esa imagen de Gloria Fuertes saliendo del aula seguida de sus abejas...

Al poema le sigue un relato, "Las flechas", que hace referencia al tiempo que estamos viviendo y a la declaración de independencia de Cataluña. "Nuestra gran marcha tribal" cita uno de los personajes que dialogan sobre el proceso.

Aureliano Cañadas sonríe porque Tertulia le guiña un ojo, pícara. Intuye quizá el poema que va a leer: "Mi ángel de la guarda se masturba". Nos enseña Aure el ángel que ilustra la portada de su último libro "Conjugación secreta"... "Escondió la cabeza debajo del ala", recita.
De su nuevo libro nos lee el poema "Ojos".

Paco Fenoy terminó de leernos su poemario la semana pasada y hoy nos ofrece un relato que ha corregido y que trata sobre guantes: "El guante enlunado". Un personaje misterioso encuentra un guante enlunado/enlutado, hay un muerto en el pueblo...

Alma se tiene que marchar, pero aprovecho para anunciar que ella y yo hemos colaborado en el programa de José María Herranz de radio "El rincón de las letras", que ha dedicado a Lorca y a su libro "Poeta en Nueva York". Podéis escucharnos el viernes 17 de noviembre en Libertad FM o el lunes 20 en Onda Verde (para los que no pudieron escucharnos, os dejo aquí el enlace al podcast... (nosotros salimos en la segunda media hora del programa).

Es mi turno. Tertulia se incorpora hacia delante en la silla y me mira. No quiere perderse el poema que voy a leer y en el que gloso el "Ciudad sin sueño (nocturno de Brooklyn bridge)" de Lorca. "Lorca tiene mirada de niño", dice el primer verso.

Rocío trae un relato un poco largo y nos lee sólo el principio: "Nueve eran los puntos cardinales de nuestra tierra"... Tertulia hace un mohín cerrando sus labios rojos, le apena perderse el resto del relato. Tendrá que esperar, tendremos que esperar todos al miércoles siguiente.
"Nosotros cazábamos faros"...

David no trae nada y Ana Gonz tiene un poema a medias que no va a leer hasta que lo tenga terminado.

Ya estamos cerrando el encuentro de hoy. Tertulia me mira con cara de felicidad, con ganas de que llegue pronto el siguiente miércoles, mientras escuchamos a María Jesús Briones leer su "cincuento": "Nada y todo". Una ejecución y una celebración en cincuenta palabras.

Nos despedimos hasta el próximo miércoles.

Los labios rojos de Tertulia, tan rojos, me lanzan un beso que vuela en el aire.
Cómo no seguir amándola la vida entera.



Javier Díaz Gil
21 de noviembre de 2017

lunes, 30 de octubre de 2017

1ª Jornada/XI año: Miércoles, 25 de octubre de 2017

La primera Tertulia del nuevo curso: "No podemos cambiar de pasión"

 “El tipo puede cambiar de todo. De cara, de casa, de familia, de novia, de religión, de dios. Pero hay una cosa que no puede cambiar Benjamín. No puede cambiar de pasión”. Decían en El secreto de sus ojos, con ese acento argentino que también despierta pasiones encontradas.

Y pasiones encontradas fue lo que tuvimos nosotros ayer. Nosotros, que somos esos tipos que tampoco pueden cambiar de pasión. Nos gusta jugar con las palabras, doctor, nos gusta Padre, nos gusta querido o querida, nos gusta mucho, qué vamos a hacer… Y nos gusta tanto que aparcamos nuestra vida para reencontrarnos una tarde. Tanto que apenas nos tomamos vacaciones, y si nos las cogemos (y utilizamos este verbo porque somos unos tipos españoles que no argentinos) queremos volver a nuestro secreto.

Ese secreto que se esconde tras los ojos y a veces se traduce en versos como los de María Juristo, Paco Fenoy, Cinta Guil, Mariana Feride, Javier Díaz Gil, Ismael Istambul, León Cano, Aureliano Cañadas, Isabel Morión, Alma Pagés, Amelia Peco y Ana Gonz. O se traduce en prosa como la de Carlos Tejado, David Lerma y la mía, Rocío Díaz. Los que nos reencontramos ayer.

Algunos hemos cambiado de cara y llevamos el pelo más corto o estamos más morenos mientras otros se han mudado de casa. Algunos en este tiempo cambiaron de familia y de novia, de religión o incluso de dios que pasan tantas desgracias que estamos descreídos. Pero hay una cosa que no podemos cambiar, no podemos cambiar de pasión.

Como contrabandistas de la palabra tenemos un sótano donde conspiramos los miércoles. Nuestros compinches son los dueños de la Santander que nos prestan un lugar a salvo del ruido y la rutina para nuestros trapicheos con el lenguaje.

Con qué alegría también conspiramos ayer, miércoles ¡cómo no!, 25 de octubre y festivo en nuestro particular calendario, contándonos de la vida y la ficción.

Y escuchamos un relato sobre la sombra de la sombra, mientras nos sobrevolaba el eco de unos haikus penibéticos. Escuchamos “Razones que prometen” antes de degustar de nuevo al Lorca de “Cielo vivo”. Para terminar desgranando declaraciones de intenciones literarias para este nuevo curso en forma de futuros poemarios de soledades e infinitud.

Y aprendimos que existe un lugar especial que se llama “Tintoreri” donde se despachan tintos y tonterías a granel. Mientras nos conmovía la nostalgia que destilaba un “Final con olor inocente”.

Y descubrimos al nuevo Premio Nacional de Poesía, que se llama Julio Martínez Mesanza y tiene una de esas intrahistorias que nos gustan tanto. Tanto que inauguramos el “trastantismo”, cuyo principal precursor del movimiento resulta que tenemos la suerte de que sea compañero nuestro. Mientras se nos desmandaban los ángeles de la guarda pues ayer pillamos a uno masturbándose mientras nos escuchaba… ¡Ay de quién será que así le guarda!

Y ahí en nuestro zulo compartimos revistas literarias como Troquel, o nuestros nuevos poemarios como el del Rap, como el de las Conjugaciones. Y queremos visionar cortos, hacer exposiciones y recomendar libros, pero ayer, y solo ayer, terminamos hablando de los incendios y la mala gente que comercia con la desgracia.

Escribir y escuchar, aprender y descubrir, enseñar y compartir. No tenemos remedio. Y no es ni vicio ni enfermedad. No es exceso de tiempo ni falta de obligaciones, que somos tantos y tan distintos que de todo tenemos. No es eso. Porque bien lo decían en El secreto de sus ojos: “aquel tipo puede cambiar de todo. De cara, de casa, de familia, de novia, de religión, de dios. Pero hay una cosa que no puede cambiar Benjamín. No puede cambiar de pasión”.

Como nosotros. Nosotros somos esos tipos que han vuelto a las andadas y desde ayer, festivo en nuestros calendarios, estamos de nuevo trapicheando con la palabra en el sótano donde conspiramos. No es vicio ni enfermedad. Es solo que no tenemos remedio. Lo que tenemos, bendita sea, es una pasión.

Rocío Díaz Gómez
26 de octubre de 2017

viernes, 14 de julio de 2017

35ª Jornada/X año: Miércoles, 21 de junio de 2017


La última, antepaisaje veraneo.


A esta boda miercolesa no participaba el bosque en su pleno.
Faltaban pájaros cantando, grillos acompañando la guitarra,
tampoco vi algunas hormigas preparando cena grande.
Hacía un calor de muerte así que los príncipes, princesas y algún emperador
pasaban largo paso, desde fuera dentro, en el ya conocido Santander.


Fueron Joselyn, la bella, con su palabra amorosa dejando al “trigo cantar futuro entre las hierbas“ y disputando una nueva Cleopatra con León, El Magnifico.

Fenoy, con la segunda parte de su verso roto ante una guerra interminable donde “la paz de la lluvia lenta y cálida/sostiene humedecida tu descanso”.
Interviene como siempre Lorca haciéndonos preguntar qué es lo que hacemos aquí.

Rocío no presenta nada.

Juan Antonio nos mete en el mundo de los rascacielos para seguir a  Ariadna y su hilo.
Hacemos hueco a  Dámaso  Alonso con su verso y la forma de recitar, acertada, por Javier.

Carlos nos presenta un ”Adán con más vocaciones de serpiente" en su relato “ Mamá, quiero ser cotilla”.
Goytisolo se hace presente por ser tan querido y recién desaparecido.

Y empieza la boda .
Joselyn pide un diez,
Javier un nueve alto,
Juan Antonio otro,
León una matricula.
Sube el nueve a diez para Javier por consejo correcto sobre Joselyn,
Carlos tiene prisa y sale , ¡puff!

Yuhooo, yo tengo un diez por reconocer “Elementos” y Ciuleandra empieza su paso sacudiendo vientre, mientras Eminescu, ministrel apoyado en un árbol, degusta una paja entre labios sonrientes, ¡vaya danza!

Rocío sigue sin presentar nada y Celia diciendo que ella no escribe versos y que ”una vez un poema invento una sed”.
Y en este tiempo, el de frente más alta, regalaba diez y a veces once, su nombre y su voz a quien lo ganaba.

Dragontea entra en siete-ocho versos y nos funda en un silencio meditativo: ”¿adónde van los perros cuando mueren?” Y así Aure se queda con el aura, el resto con diez.

Rocío sigue sin presentar nada.

Javier espera que caiga la presa y en “Watering hole” nos avisa de que “el crujido de la rama /nuestros pasos nos relevan “

...y aquí, justo aquí, aparece Rocío y su paja proverbial dónde se convierte en “mala mujer”, débito de su perfecta escritura, asegurando el punto más alto de la hondura hilárica.

Cinta lee su cuento, coge un diez, lo besa con una sonrisa y lo devuelve al aire satisfecha. Nada puede acabar sin Omega, sólo ella puede cerrar solemnemente el undécimo curso Rascamán dándole fuerza para volver al corro.

Y aquí se queda la boda y su magia,
guardando la gente y su misticismo en el verano,
creando nuevas odiseas, nuevos Ulises
en Elementos en peligro por Watering hole.


Mariana Feride
25 de junio de 2017

jueves, 13 de julio de 2017

34ª Jornada/X año: Miércoles, 14 de junio de 2017

Ante el juez


- Joselyn, León, Paco, Aure, Javier, Isa Moríon, Mariana Feride, Amelia, Juan Manuel, Iñaki Ferreras, Ana Gonz. y Alma.

El alguacil fue nombrando a cada uno de los encausados y fueron pasando a la sala tomando asiento frente al juez. La acusación es grave. Se enfrentan a una pena de cinco años de silencio y un día por pertenencia a banda armada. Sus armas, las más peligrosas: la palabra y la utilización, sin permiso de la autoridad competente, de su facultad de pensamiento. Han elegido prescindir del abogado defensor y quieren defenderse a sí mismos.

León, a instancias del juez, toma la palabra y se excusa diciendo que su ánimo no es muy bueno: en el traslado del reo desde Málaga hasta Madrid, supo de dos malas noticias: el atentado de Londres y la muerte de Juan Goytisolo.

- Háblenos de Goytisolo, ¿pertenecía a su Organización?, increpó el fiscal.
- Goytisolo escribió una biografía sobre Blanco White y Blanco White escribió sus "Cartas de España" que son maravillosas. Describe la España del s. XIX...
- ¿Adónde quiere llegar?
- Verá, en su libro hablaban por ejemplo de cómo ahorcaban a los condenados. Les ataban las manos por delante, el verdugo se subía sobre los hombros y apoyaba los pies, a modo de estribo, para hacer más presión.
- ¿Está usted intentando decirnos que nuestro sistema penitenciario y penal es cruel?
- Tan sólo estoy exponiendo hechos.
- Prosiga.
- Añadiré en mi defensa un texto, se trata de un soneto de Blanco White, que es un canto a la esperanza. Se titula "Noche misteriosa". Lo leeré en castellano y con permiso del juez, Joselyn, leerá a continuación y aportará esta prueba en el idioma en que se escribió, en ingles.

"Si la luz puede engañar así,
¿por qué la vida, no?"

Quedan resonando en la sala los versos de Blanco White. Se escucha el comentario en voz baja de León: es de una modernidad que te deja pasmado.

Cede León el estrado a Joselyn. Los acusados traen todos algo escrito. 

- Es notoria la actitud de tendencia al pensamiento de todos ustedes. ¿Algo que alegar? -pregunta el fiscal.
- Traigo un poema que me descargará, nos descargará a todos de culpa, titulado "Arraigo", con una cita de Juan Gelman: "Todos tenemos una patria: la lengua".
- ¿Pretende ignorar cuál es su verdadera patria, señorita?
- Déjeme seguir mi lectura. Sólo pretendo, como dice un poema de Javier, "habitar la palabra".
- Ya..., Javier. El que hemos identificado como el cabecilla del grupo. Continúe.

"El mar pudo más que las semillas"

El poema habla de sus antepasados... 

-¿Algo más que decir?
- Con su permiso leeré un segundo poema que he escrito en Madrid: "Traducción doble".

Mientras, Amelia, como en un arrebato, dice en voz alta lo que parece el principio de un poema y comienza a escribir en su silla: "Porque no quiero salir indemne de la lengua...". Joselyn la observa y lee sus versos:

"Se dijo que cuando Juan al fin obtuvo su libertad".

Habla de Filomena y Gréside, personajes de la Metamorfosis de Ovidio. Y cuenta la leyenda del ruiseñor.

Pide permiso para abandonar el estrado.

- Llamo a declarar ahora, con el permiso del juez, a Francisco Fenoy. ¿Qué quiere leernos?
- Aportaré dos pruebas para demostrar dónde está el verdadero peligro.
- Continúe.
- Leeré una oda a la multitud: "Amalgama en viajeros silenciosos...". Hablo de la Iglesia, como institución... Si me permiten, pido que Javier lea la segunda de las pruebas que determinará que en la Curia Vaticana existe corrupción. Le pido que nos lea el "Grito hacia Roma" de Federico García Lorca.

Impresionante este poema y su crítica al Vaticano.

Cede su sitio a Aureliano Cañadas al que se le oye murmurar, pesaroso: "Siempre me toca intervenir después de Lorca"... Extrae de una carpeta su papel y expone su defensa.

- Los dragones son los culpables. Usted lo va a ver, señor juez. Este texto habla de la Odisea, si me permite citar al clásico. Se titula "Peor". "Peor que caer en las manos de Circe...". Y este segundo poema, titulado "Ya viene", también habla de dragones: "No trates de esconderte / escaparte sería peor...". Los dragones tienen la culpa, no la palabra...

Interviene el fiscal para llamar a declarar a Javier, el cabecilla de la organización.

- Llamo al líder de este grupo. Creo que en este momento debe intervenir para explicar algunas cosas. Hable.
- El mal no está en la palabra o en el pensamiento. El mal está en el que no utiliza ambas cosas. No aportaré ningún texto mío para defender esta idea, señor juez. Acudo a dos autoras con las que comparto sus tesis. Los que no usan la palabra y el pensamiento están más cerca de la violencia. De la violencia hacia las mujeres, por ejemplo. Traigo el poema de Alma Pagés, compañera del grupo "Rascamán", titulado "Ciudad Juárez" de su libro "Un cuento oscuro". Y traigo algunos poemas de la poeta mexicana Xanath Caraza, de su poemario "Lágrima roja". Es la muerte, señor juez, en estas páginas de lo que hablamos. Persigamos a quien no permite pensar, a quien no permite escribir, a quien no permite leer.
- ¡Ya basta! ¿No le parece a usted que es irrespetuoso ante este Tribunal? ¡Baje del estrado y guarde silencio!

El fiscal mira al grupo de los acusados rojo de ira. El juez parece sonreír y ha asentido, pensativo, con las palabras finales de Javier.

"Isa Morión". Llama el fiscal a la siguiente encausada. Isabel, elegante, lanza una mirada galante al fiscal, apaciguando la tensión de la sala.

- A veces en lo breve está la respuesta, señor juez. Traigo una serie de aforismos: "La nada es un viaje al vacío".

Quedan resonando las primeras palabras de Isa Morión que prosigue...

- Y termino con un relato, en el que defiendo la palabra y defiendo la oportunidad y defiendo el viaje a lo desconocido. Es una crónica de Aguadulce y un encuentro con un extraño viajero de ojos verdes.

Isa ha conseguido seducir al fiscal que, más tranquilo, parece estar olvidándose del supuesto delito cometido.
Mariana Feride toma la palabra, una vez ocupado el lugar que deja libre Isabel.

- Voy a leer algo que quiere ser poema porque a veces las palabras son algo más que palabras: "Decías: Tienes que subir...", "Voy creciendo mientras busco la mía", "La hoguera está preparada".

Pareciera que el fiscal se da poco a poco por vencido, se queda sin argumentos. Apenas habla ya y los integrantes del grupo que quedan van ocupando el estrado. Sube Amelia Peco a exponer su defensa.

- Somos nuestra infancia y explicamos lo que somos gracias a la memoria, a nuestros recuerdos. Leeré una parte de la novela que estoy escribiendo. Son reflexiones sobre lo que vivimos, sobre cómo interpretamos el mundo.

En un acto espontáneo y demostrativo de unidad, suben juntos al estrado los cuatro últimos acusados. El fiscal se ha sentado en una silla, en silencio, mirando cabizbajo al suelo. El juez lo contempla con cierta lástima, viéndole ahí, indefenso.

Juan Manuel, Iñaki Ferreras, Ana Gonz y Alma como maniobra final y cediéndose el turno uno al otro y con rapidez exponen argumentaciones bien distintas. La palabra como vehículo de comunicación, de entretenimiento, de conocimiento...

Juan Manuel lee un pasaje del poema "La trama". Y lee su poema también "Increíble": "En un punto inextensible sin espacio y tiempo...".
Iñaki hace reír al público, al juez... El fiscal parece salir de su apatía, esboza una sonrisa. Trae un realto a modo de chanza: "La sesentona Maribel".
Y Ana Gonz, sin dar tregua ninguna, lee un poema en gallego "Vran no inverno".
Alma dice que ya se han leído poemas suyos y que no quiere añadir nada más.

La sala permanece callada, el fiscal mira al juez que le interroga con la mirada.

- ¿Quiere añadir algo el señor fiscal? -pregunta el juez
- Nada, señoría.
- ¿Mantiene su propuesta de condena de cinco años de silencio y un día por pertenencia a banda armada? ¿Desea rectificar?
- Señor juez... no tengo argumentos. Ellos decidieron defenderse a sí mismos. Creo que sus argumentos son certeros, contundentes, indiscutibles... El ministerio fiscal retira la acusación.
- De acuerdo. Tomo, pues, la siguiente decisión: dejo en libertad sin cargos a los acusados. Pueden marcharse. Y usted, señor fiscal... lea, lea un poco más y piense, no le vendrá mal.


Javier Díaz Gil
13 de julio de 2017

domingo, 25 de junio de 2017

33ª Jornada/X año: Miércoles, 7 de junio de 2017


El nudo del día siete



Y aquí está el nudo gordiano,
delante de miradas que disecan,
delante de mi conciencia.
No hay espada mágnum para cortarlo,
deshacerle imposible.
Queda sólo añadirle misterio.

Empezó aquella tarde de siete de junio, cuando los pensamientos alzaban niebla
y las palabras jugaban al escondite sobre la mesa grande.
La frente más alta cogió y levantó por los aires la palabra, el guante y mi nombre.
Con sonrisa engañosa dejo todo suspendido, esperando recoger los frutos del campo.
Miro la mezcla haciendo un giro curioso para caer como un trueno sobre la mesa...
Asumo con inocencia la belleza del momento y levanto inconsciente el guante,
sin intuir su peso.
Luego vi miradas inciertas, dudosas, curiosas incluso esperanzadoras
porque hay Alma y Rocío, Aureas, dragonteas, Davideas, dulcineas, Leones, Pintas, Arroyos, Celias buscando dentro de la hieroglifa grande, Ana y Briones con ojos penetrantes, Vicente, del uno en la vida, un Ismael de los Istambules y todos Primitivos y caníbalo-feridez por morder “carne y alma a la vez”.
En este paisaje el sol ilumina solo la palabra dejando al cerebro disfrutar. Interviene Lorca muchas veces sin necesidad de presentarse, dejando su aire meditativo sobre nuestros intentos .
Hay literatura si esta Lorca en su silla ante reservada y Confucio en la cabeza.

Por eso estoy aquí
con el nudo delante
como pueblo,
sin saber por dónde cruzar
para llegar a la bitácora.



Mariana Feride
25 de junio de 2017

miércoles, 14 de junio de 2017

31ª Jornada/X año: Miércoles, 24 de mayo de 2017

Puré de papá y...


- Primera parte: "Un poquito de puré de papá"

Las tertulias literarias nunca se sabe por dónde te llevarán por aquello de que la creatividad, en cualquier momento, puede estallar hacia lugares si no insólitos, al menos, curiosos.

De ahí que comencemos en un gran salón comedor donde la cocina está abierta, con la peculiaridad de que disponemos de un solo menú: EL PURÉ DE PATATAS DE PAPÁ para aderezarlo con poemas y relatos donde los estilos y las formas son tan variados como variados son los rostros humanos.

La mesa está dispuesta y “Papá Javier” anuncia que el cocinero entra a servirnos el plato único del día: Un puré que, suponemos, es de patatas.

* La primera en atreverse a probarlo es Joselyn. Nos pone en la boca el sabor de un bellísimo poema dedicado al poeta John Keats

En su tumba hay una inscripción que dice: "Aquí yace uno cuyo nombre está escrito sobre las aguas". El poema es una alegoría a la relación del poeta con el agua y está lleno de imágenes y sugerencias que te tocan casi la sensualidad dentro del liquido elemento. 

* Llega el turno de Javier. En esta ocasión nos trae un poema de Javier Lostalé, “Hasta vosotros”. Despedirse es el vértigo sostenido… Este poema es una reflexión sobre lo que significa perder lo que amamos.

* Llega el turno de Juan Antonio. Mediante la imagen de un mendigo nos hace un recorrido por la soledad:

Solo sin siquiera caricias
con las que tu corazón 
descanse en sus detalles…

* León, recién llegado de Málaga, parece perezoso y se resiste a leer pero al final decide tomar partido en la mesa de comensales y acepta probar “El puré de papá”.

Como buen viajero que es, nos lee un poema dedicado a Marco Polo. Juega este poema con las imágenes simbólicas de lo que significa la aventura de viajar: conocer, indagar, y al final de camino la experiencia como poso para nuestra riqueza personal.

* Carlos Tejado. 

Nos sorprende con un relato que ha titulado, “Versión de mí en mi menor”

Un hombre busca una nueva versión de sí mismo, en el fondo se siente un fracasado.
Ironía servida en primer plato.
Fantasía y realidad.
Diversión en cuanto a la intención y el lenguaje empleado.
Crítica de una sociedad, que nos vende hasta lo que no es vendible.

* Con la intervención de Rocío concluyo esta Bitácora construida a medias con nuestro cocinero Mayor: Javier Díaz

Rocío, como casi siempre, manejando los sentimientos y las emociones con ternura, inocencia y realismo; un tres en uno, que domina a la perfección. 

Carmiña desea volar. Se fija este personaje en el vuelo de las gaviotas, algo que ella añora pero no puede por sentirse víctima de su destino…



Amelia Peco
1 de junio de 2017










- Segunda parte: "Algo para acompañar el puré, por favor"

Se marcha Amelia recomendándonos dos películas: "Figuras ocultas" y "Colonia dignidad", ésta última, basada en la época de Pinochet.

Los rascamanes me miran y exclaman al unísono: "Puré, puré... ¡Algo para acompañar el puré, por favor!". Así que, aviso al cocinero y le pido ¿unos codillos, os parece bien? Pues eso, unos buenos codillos, bien regados con vino.

Se les alegra el semblante.

* Nuestro buen amigo, Amando García Nuño, nos acompaña esta tarde y nos lee "Like a Rolling Stone". Nunca habría pasado del Principal, el viejo Sisifo.
Amando sigue con su buena costumbre de escribir textos nuevos para enviar a diez certámenes al mes.  Nos lee un microrrelato: "Fados en el hilo musical": Para ser atracador, le gustaban demasiado los fados...
Nos lee otro más, "Imposibilidades". ·El amor va en ese tren que pasa enfrente y que se marcha: la última posibilidad.
Dice Amando que hay una canción de Patxi Andión que habla de ello y Rocío cita otra canción de Pasión Vega.

* Isa Morión trae poemas tristes, dice (aunque con el olorcillo de los codillos y el buen vino emerge una sonrisa en el rostro de Isa). Dedicados a Mario Soria, que ha fallecido recientemente. Lee el poema "Pérdidas".

Hay pérdidas ligeras...

Para compensar, lee uno de amor "Cuando me besas".

* Paco Fenoy (que se limpia la salsa del codillo de los dedos con una servilleta blanca mientras aparta el puré de papá), bebe un poco de vino y toma la palabra. Este poema no lleva título porque hasta los intelectuales lo van a entender...

Se pasa mucho tiempo en las farolas...

Leo, a petición de Fenoy, el poema de Lorca, "Casida de la mujer tendida", de su "Diván del Tamarit". Qué grande es Lorca.

Lee Fenoy un microrrelato que ha escrito para el proyecto de los guantes de Aure: "El guante enlunado". Nos quedamos un tanto fuera de onda. No lo entendemos. Nos lo explica.
Le dice Carlos Ceballos: "la explicación es mejor que el cuento".

* Primitivo Oliva, lee el poema "Sueño en el andén". El título no me gusta (tampoco ha gustado el puré que todo el mundo ha dejado en el plato). Le recomendamos quitar el principio en el que habla de la estación de Embajadores. Lee un segundo poema más lírico. Nos ha gustado más.

* Carlos Ceballos no trae nada. Ni cerezas (hubieran venido genial para el postre). Tiene a medias un poema que ya nos traerá cuando lo acabe.

* David no trae nada. Bueno, traer, traer sí ha traído: un tupper en el que ha guardado para casa medio codillo que no se ha terminado. "Era muy grande", me dice. El puré se queda en el plato, eso no se lo lleva. No lo ha probado nadie. (Confieso que yo he tomado un poco del puré de papá y estaba sosísimo...).

Carlos Ceballos interviene de nuevo después de haber apurado su ración y nos lee un poema de Carlos Rough, Dicen que los Reyes Magos son los padres... del libro "Es un buen momento para invertir en sombras". El poema discursivo casi de flujo de conciencia es original y nos llama la atención.

* María Jesús Briones no trae nada para leer... David, atento, le presta un tupper que ha traído de más (chico precavido), Es que era mucho codillo, me lo llevo a casa...., nos dice.

Le pedimos que nos lea algo breve de lo que ya haya leído y elige tres textos: "Cuando seamos niños", "In vitro" y "El momento".

Nos recomienda un libro de Darío Fo que acaba de leer: "El país de los cuentacuentos"

Isa Morión recomienda una película: "Un italiano en Noruega".

Apuramos la copa de vino y cerramos sesión de tertulia por hoy: recogemos nuestros cuadernos, libros, poemas, relatos...
Y nos llevamos nuestros tuppers con el codillo que ha sobrado.

Atrás dejamos, sobre la mesa, el triste puré de papas...

Javier Díaz Gil
14 de junio de 2017

miércoles, 31 de mayo de 2017

30ª Jornada/X año: Miércoles, 17 de mayo de 2017


Venecia destilada en ondas poéticas.

Nadábamos en nuestra Venecia particular y transformándose en sus canales, -un susurro indeleble de la verdad-, ya llegando a las orillas de la Literatura, cada uno cogió su lugar: Amelia, cual Marco Polo, marchaba con su compañero Omar a viajes orientales, Omega leyó sobre guantes, los cuales tenían diferentes dueños, imaginarias historias poéticas con títulos como “El cetrero”, “Perdida” y “Parte de ti” y situándonos en el Puente de los Suspiros con reminiscencias  de las prisiones de Piombi, esa Venecia  de Giacomo Casanova , esas mascaras de Carnaval.

Ya arribando a la Basílica  de San Marcos, con corazón contrito y benévolo, Paco nos deleitó con su poema “Oda al marginado”, frases como éstas: Este hombre espera al borde del camino, Con paciencia de piedra dolorida.

Juan Antonio rema en su góndola, cual gondolero nos canta “Guantes en crecendo”,”Los guantes  guardan presos esas manos", “Tan libres tocan el piano”. Esos ecos de Chopin , esa libertad de alma.

Javier deja su huella a un camino hacia el Palazzo Ducale con las aguas profundas de Federico García Lorca, título: "Paisaje de la multitud que orina”, No hay remedio para el velero japonés, Quedamos solos y solas aguardando el quitasol.

Si, todos al unísono exclamábamos es “un monstruo“ de imágenes, pergaminos, sueños, onírico de hiedra de luna, de sonámbulo en crepúsculo marino.

Seguimos con la fascinación  del que corre tras su senda interior, con otro titulo: “Paisaje de la multitud  que vomita” La mujer gorda vuelve al revés  al pulpo de pergamino.

Javier leía con dulce congoja, un hombre que supera todo, y el espíritu que inunda el universo. 

Poetas, soñad con vuestros tronos propios, en sus costuras rápidas de ellas sale la poesía más excelsa, el último poema del maestro Lorca era del año 1929.

Aure trae poemas para su nuevo poemario: “Orilla”, ¿Hay algo más  desolador que despertar en la orilla y no encontrar a nadie?, Trajo el mar otros cadáveres  y el tuyo, no con un final “Vencido “

Las calles venecianas que nos regalaba Aure erar un marco inolvidable de otras épocas y otras nebulosas.

Rocío, camina que camina, nos hallamos frente a la Biblioteca de San Marcos con un relato de viajes destinado a “Nunca coincidir “,el aura que le daba era único  y todos conocíamos  esa historia.

Miguel cantaba canciones de tiempos pasados  de Charlie García e Iribarren .
“Retrato de un adolescente”, “Tormenta de verano”, trovador que memoriza bastante sus cantos de expresión oral en medio de esa plaza veneciana.

Nuestro San Jorge se marcha para luchar con su Dragón, pero ¿Quién no es caballero o guerrero que lucha contra su dragón azulado?

Vicente nos traía su obra de teatro como si nos trasladara a esos teatrillos de Venecia  dieciochesca con su chascarrillo burlón  en el Teatro San Moisės.


“Azufre azul”, se convirtieron los poetas en diestros actores, Inspector y Matías, ejemplo de ligereza. 

Después de aquel fluido que nos acompañaba en nuestros recitales poéticos, dejándonos llevar por sus aguas venecianas, de esa gota que cae en sus aguas, en sus canales con las ondas que expande su sonidos reverberantes entre nuestros versos, relatos y obras dramáticos, nos envuelve el agua de nuestras ánimas.


Omega Escribano
31 de mayo de 2017