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jueves, 8 de febrero de 2018

11ª Jornada/XI año: Miércoles, 31 de enero de 2018

Liquidado el primer mes del año 2018...


Treinta y uno de enero y liquidado el primer mes del año 2018; no es que tenga afán liquidador, pero me da tanto morbo pasar de una cosa a otra. Ay, qué cosa, cosa nueva. 

Y en este ahorapuesto rascamanero, por nueva, estoy toma que toma nota, aunque sin mucho afán, pues si escribo no escucho,  y si escucho no escribo, por lo que pido disculpas por las posibles erratas u omisiones. Lo que no conste es porque me lo he bebido a sentidos llenos.

Abre la sesión Javier, que agradece la asistencia de los compañeros a la presentación de su poemario Regresar a Chile, y yo,  glub. Hay próximas presentaciones. Isabel sugiere presentación en Veterinarios, que espero poder asistir.

Comienza José León, que lleva un prendido de tres colores en su camisa que, prendada, quedo de él. Lee un poema de su libro La inteligencia azul de los delfines, Minaretes e inciensos, tan evocadores que  trasladan con este Niño pecho de azúcar,  que en Hispania ha muerto esta mañana. Me deja noqueada.

Paréntesis para los deberes rascamaneros: quienes vayamos a intervenir en el recital de Veterinarios, enviemos reseña breve y pensemos qué vamos a llevar.

Isabel pasa a leer su poema Declive, breve e intenso. Se le sugiere cambio de orden en versos. Su relato Encuentro, donde Carmen descubre a un tal Juan, que sabe muchas cosas sobre ella.

Paco Fenoy y su noveno cuento sobre guantes, con el que cierra la serie: Guante de ceniza. Una cueva que brama, el agua brilla y un guante desmesurado que al tocarlo, se descompone, pues es de ceniza. Hecha alguna corrección, lo lee de nuevo Rocío. Yo hasta toso con el hollín.

Rocío que no ha traído ningún trabajo por haber estado de viaje por Dublín, donde dice tomó algún café irlandés y ninguna Guineess. Y se dejó envolver por el ambiente literario de esta ciudad, que seguro da para varios relatos.

María con el poema Como no, precioso, preciso y limpio. Y un decálogo con frases de Borges. Comienzos barrocos que se depuran con los años, rasgos circunstanciales exigidos por el lector. En fin, Borges.

Juan Antonio con el poema Vendimia que ya trajera la anterior semana, y ahora trae ya corregido. Dedicado a un amigo jubilado en Pesquera de Duero y lee Juan Calderón. Y un relato para la colección Guantes, El Traje, traje como guante, que todos ven en su protagonista, menos ella.

Iñaki,  con Historias optalidonómicas. Mujeres más que al borde de un ataque de nervios, mujeres maltratadas, ignoradas, vilipendiadas, que por medio de este analgésico se transforman y creen que así, escapan de una vida anodina.

Juan Bautista, relato: Compañero de Viaje, un diálogo entre Rucio y Rocinante, sus observaciones desde cuatro patas, cuando sus amos descansan.

Juan Calderón con un hermoso poema, premiado en un certamen poético, La llaga. Evocación a jazmín, la Paz cuando se marcha. El refugiado desasistido.

Se rompe toda la magia cuando Javier comenta que a partir del quinto libro publicado,  se pasa a régimen de Autónomos.

Retomamos el encanto con Cinta y su poema La guitarra, su voz y sus emociones. El puente, despedida, inspirado en un poema de Isabel.

Y de ahí se deriva –no sé a cuento de qué- a cuando Ava Gardner en la noche madrileña cogió un taxi, que conducía El Fary, que la tiró los tejos, y a partir de ahí, cada vez que venía a nuestra ciudad, viajaba en metro. Y otra disgresión hacia Isabel II y su canal, tan visitado.

Retomamos, Alberto y su relato 100 Rosarios, de cuentas y gotas de brandy, breve y conciso. Bonito.  Y nueva dispersión hacia la Optalidona de Iñaki.

Javier y La Poesía nos salva (de los) cementerios, elefantes y avisperos. La fuerza de un verso.
Y lee también un poema de García Montero, La Fiesta, laaargo y que no llega.

Carlos G. con su poema Atacama, luces en las que hay que adentrarse. Y un poema en romance, Guantes negros, para la colección de guantes, extraído del cuento, La dama de la rosa blanca.

Celia, con unos poemas para Ciencia, Poesía y Mujer. Caligrafía de la vida y  la Homeóstasis, publicados en la revista Principia. Luego habló de la Poesía de Susana Barragués de su libro "La perla de la poesía" que parte de la explosión de vida en el período Cámbrico.

Anagonz, poema Orillas, el Mar, refugiados, sueños. En castellano y gallego. Hoy los refugiados, tan presentes.

Ah, loca por irme –esto de hablar en público no me gusta nada- me olvidaba de Carmen, un poema para la colección Guantes, Tiempo de subastas, y otro, Ilusión, débil y dubitativo.

Cerramos la sesión rascamanera de hoy y nos fundimos con la oscuridad, de la oscura noche de boina, entre bocinas y bicicletas arriesgadas.


Carmen Paredes
07 de febrero de 2018

lunes, 29 de enero de 2018

9ª Jornada/XI año: Miércoles, 17 de enero de 2018


El calendario marcaba
17 de Enero de 2018...


   El calendario marcaba 17 de Enero de 2018. Estaba contento porque, tras las vacaciones navideñas y un par de sesiones más a las que no pude asistir,  regresaba a la Tertulia Rascamán.
    En realidad llevo poco tiempo formando parte de este grupo con solera de muchos años. Ni siquiera conozco todavía a todos los integrantes, aunque con los más asiduos ya he comenzado a tener cierta confianza. Llegué a Rascamán  invitado por mi amigo Iñaki Ferreras y, desde el primer momento, me encontré cómodo en sus tertulias. Me gusta  mucho la naturalidad con la que se acoge y se le da voz a todos los nuevos que vamos llegando. Los comentarios sobre las obras que se presentan son constructivos, educados, con ánimo de ayudar y no de machacar, que es como yo creo que debería ser en todas partes. Javier Díaz Gil es un excelente líder, sabe dirigir la orquesta con eficacia y sensibilidad. Su batuta es muy hábil para que ningún instrumento suene fuera de tono, y si esto ocurre alguna vez no duda en usar el diapasón de su campanita plateada.

   Esa tarde traía yo una misión importante entre manos: presentar en la tertulia a mi querido amigo Juan Bautista Raña. Cuando le hablé del grupo enseguida mostró interés por conocerlo y  sin dudarlo mucho, en amor y compaña, bajamos las escaleras que conducen al sótano de la Cafetería Santander. Tan pronto llegamos, Javier saludó a Juan Bautista y a partir de ahí se acabó mi tranquilidad. Su voz, amable pero contundente, sentenció: “Juan, hoy haces tú la bitácora”. Rocío, sentada a su lado, apostilló: “Es un honor poder hacerla. Felicidades, Juan”. El resto del grupo sonreía de forma picarona. En aquel momento mi persona, ya recortadita de por sí, comenzó a achicarse hasta casi hacerse invisible. Por qué se me habrá ocurrido venir, me decía, con lo bien que podría estar tomándome una cervecita. Y es que aquello de la bitácora me pareció algo muy complicado. Jamás había visto una, y, mucho menos, la había hecho. Intenté librarme alegando desconocimiento, pero me echaron abajo la teoría dándome una master class acelerada, luego ataqué con aquello de que ni siquiera sabía los nombres de los asistentes… Todos se brindaron amablemente a írmelos diciendo cada vez que tuviese duda. En fin, que agotados mis argumentos no tuve más remedio que coger unos folios e ir anotando cuanto aconteció a lo largo de casi tres horas.

   Estábamos presentes: Javier, Rocío, León, Paco, Mariana, Alberto, David, Celia, Cinta, Ana, y los tres nuevos fichajes llegados aquella tarde: Carlos, Carmen y Juan Bautista. Naturalmente, yo, aunque muy achicado, también me encontraba allí.

   Javier abrió la sesión dándoles la bienvenida a los nuevos e interesándose por sus datos personales y literarios. Carmen dijo que había oído hablar de esta tertulia y que fue Begoña Montes quien la animó a venir. Tiene dos libros publicados en solitario y también está incluida en algunas antologías. Proviene de otra tertulia (no recuerdo el nombre, lo siento) que se reunía en un bar de Malasaña. Escribe relato y poesía. Carlos nos informó de que había sido bancario (mira, otro como yo), y que tras prejubilarse se había entregado a ser poeta. Dos libros en solitario y dos colectivos son su bagaje literario. Pertenecía a otra tertulia que se reunía en el Café Ajenjo, de Madrid. También a él le habló de Rascamán, Begoña Montes. Juan Bautista se presentó como ingeniero informático, aseguró que siempre estuvo interesado por la literatura, que había sido, desde muy joven, un lector empedernido, pero que no había empezado a escribir hasta hace dos años. Escribe poesía y relato. Ha publicado un poemario y ha sido incluido en varios libros colectivos.

   El primero en intervenir fue Paco Fenoy. Comenzó haciendo una crítica del nuevo libro de Javier Díaz “Volver a Chile”. Dijo que cada día lee un solo poema del mismo y que el número 14 le ha resultado cursi. Javier leyó el poema y León, junto a otros compañeros, discreparon de su opinión. A continuación leyó un cuento breve, se trataba de otro más de los que está dedicando al tema de los guantes, en este caso se titula “El clavo clavado en el guante y en la capa”. Como cada vez que lee una de sus obras, ésta suscitó muchos comentarios y se le ofrecieron un sinfín de sugerencias para que el cuento quede más redondo. A Cinta le gustó; León le dijo que podría ser el principio de un cuento más largo; Alberto, con picardía, añade que le ha hecho gracia la frase: “Esta noche la clavaré” (Fenoy se refiere a una tumba); Iñaki opina que el cuento debería ser más largo; Juan Bautista que hay que aclarar por qué no aparece en el cuento nada sobre la capa que figura en el título. Javier le sugiere que la capa se vea por las rendijas de la losa. Fenoy aclara que está basado en un hecho real.

   Iñaki nos presenta “El abandono” como un relato tragicómico. A petición suya lo leyó Cinta. Celia dijo que era más trágico que cómico; Alberto, que sonaba raro que den las doce en un reloj de arena; Javier opina que choca que la niña se tome un tubo de pastillas, (Iñaki dice que es una niña esquizofrénica), insiste Javier en que hay que buscar una explicación a por qué el padre le regala un cuchillo; Mariana cree que al principio le falta ritmo; Rocío dice que tiene hallazgos interesantes, pero que hay cosas que habría que rectificar; en general no le parece mal.

   Rocío lee su cuento “La feliz desgracia de tu ausencia”. La opinión general es que resulta poético y muy bonito. Alberto dice en broma que Rocío va a terminar siendo poeta perdida. A Carlos le ha parecido prosa poética, David, sin embargo, cree que es más prosista que poeta. Mariana confiesa su admiración por Rocío.

   Javier Díaz lee unos poemas del libro “Rocío para Drácula”, de Fernando López Guisado: “Lista de propósitos”, “Poltergeist”  e “Interpretación de los sueños”, todos ellos muy bien acogidos por los tertulianos.  Terminó su intervención con la lectura del poema 41 de su última publicación, “Regresar a Chile”, y nos informa que su presentación, a cargo de nuestro compañero Aureliano Cañadas, tendrá lugar el día 29 en Libertad 8.

   A continuación intervino Celia con la lectura de su poema “Tantos amigos”. A Javier le gusta el verso “Dijo mi madre: No abras aunque llamen”. Fenoy opina que está bien pero que algunas partes hay que hilarlas mejor. Javier y Juan Bautista creen que podría convertirse en dos poemas. A Carmen le gusta mucho. Celia aclara que el poema habla de un grupo de refugiados, y lee otro poema, sin título, también sobre el mismo tema. A Mariana le han emocionado los dos poemas. Debido a la hora, Celia tuvo que marcharse.

   Mariana nos ofreció tres poemas cortos: “Efemérides”, “Paisaje enmudecido”, (leído por Javier) y “Llévate este polvo”, leído por León. Cinta dice que todos sus poemas son muy trascendentales, que necesitan varias lecturas. Rocío, David e Iñaki creen que es muy importante la forma de leerlos, que Mariana no le saca todo el partido que sus versos tienen. En general gustaron mucho.

    Carmen lee con lentitud y muy bien sus poemas: “Ilusionistas”, “Naufragio”, “Método del miedo”, y “Prodigios”. En general se opinó que son poemas bellos, muy visuales, con un toque oriental. Rocío dice que Carmen se merece que le hagamos una ola.

   Carlos mostró los poemas: “Las caras de tu ausencia” (de amor y desamor), “Tarde de perros” (inspirado en una vivencia personal del poeta), “Sensaciones” (erótico festivo, en palabras del autor), y “Un suspiro” (Dedicado a Frank Liszt). Se le hacen algunas breves sugerencias para mejorar algún verso. Los poemas gustaron.

   León recitó de memoria otro de sus sonetos dedicados a Camelot. Todos los contertulios alabaron su trabajo, calificándolo de muy bueno y jocoso.

   Alberto duda si leernos una cartita o un microrrelato. Finalmente se decide por “El perro de los Gómez”, una obra que nos hace reír a todos y divagar sobre la vida de los perros y de los gatos, entre bromas y divertimento.

   Cinta  nos dice que va a leer dos poemas, uno para publicar y otro para el proyecto de los guantes: “Entre dos aguas” (Surgió escuchando a Paco de Lucia), y “Un bosque de cinco árboles”.  Javier le dice que parece más prosa poética que un poema. Iñaki piensa que hay que trabajarlo más.

    A continuación me tocó intervenir a mí, leyendo el poema “Brindis”. Javier me sugiere cambiar el título. A Carlos y a Iñaki no les gusta un verso que empieza por “mas”. Alberto destaca mi forma de leer el poema.

   Juan Bautista nos ofrece “Momentos de libertad”, un poema dedicado a las abejas. Rocío dice que ella descolocaría todo el orden que lleva el poema, Javier opina que hay demasiada descripción al principio, que habría que limpiarlo de cosas. En general se dice que se acerca más a un relato, con lo que no están de acuerdo ni Rocío ni Alberto.

   David nos ofrece un fragmento de una novela. Refleja un whatsapp, en el que se responde a un chantaje que sufre uno de los personajes. Habla de un amor que se acaba. Los compañeros opinamos que no es lógico escribir un whatsapp tan largo y literario, que no resulta creíble. Se divaga sobre otras alternativas para mandar el mensaje.  David defiende que él, como autor, puede tomarse las licencias que crea conveniente.

   Javier lee un poema de Neruda titulado “Explico algunas cosas”, muy celebrado por los contertulios, aunque Iñaki, en tono jocoso, asegura que hay que darle una vuelta.

   Ana, como otras veces, trae un poema en gallego “Soos” , posteriormente lo recita también en castellano, “Solos”. Ana dice que hay emigrantes de muchas clases, de eso trata el poema. Mariana y Carmen opinan que en gallego tiene más musicalidad.

   Javier cierra la sesión y da nuevamente la bienvenida a los tres recién llegados.

   No me lo puedo creer: Por fin he llegado al final. Vosotros, queridos compañeros, seguro que tampoco os lo podéis creer. Estoy convencido de  que lleváis horas durmiendo tras empezar a leer esta bitácora. Ah, se siente, nadie me dijo que tuviese que ser breve. Me despido satisfecho de este menester hasta dentro de un año, por lo menos.



Juan Calderón Matador
26 de enero de 2018

martes, 16 de enero de 2018

8ª Jornada/XI año: Miércoles, 10 de enero de 2018

Notas para una novela


NOTAS PARA UNA NOVELA

Título provisional de la novela: "Tertulia Rascamán"

Las escenas principales del libro sucederán en reuniones como la que apuntaré más adelante.

Personajes (queda pendiente desarrollar cómo será cada uno, sus edades... pero anoto aquí los nombres): Rocío, Paco Fenoy, Javier, María Juristo, Alberto, Aure, David, Isa Morión, León, Mariana y Vicente.

11 personajes: 7 masculinos y 4 femeninos. Todos escritores. forman parte de una Tertulia Literaria que llamaré provisionalmente como "Rascamán". Es probable que en un próximo borrador introduzca más personajes (además habrá más tertulianos además de estos 11) para buscar antagonistas, otros que puedan aparecer en tramas secundarias...

Me ceñiré a estos para apuntar lo que podría ser el primer capítulo.

Aspectos que hay que considerar:
- Reencuentro después de las vacaciones navideñas.
- El grupo lleva doce años reuniéndose cada miércoles.

Para este capítulo inicial pueden darse estas circunstancias:
- Rocío trae un roscón de reyes, Javier acaba de publicar un poemario nuevo, título: "Regresar a Chile", firma ejemplares a sus compañeros.
- Iniciar la conversación del grupo con un tema literario, por ejemplo: la responsabilidad de publicar - la responsabilidad de la obra acabada, de la necesidad de seguir corrigiendo un texto a pesar de estar ya publicado.

Todos comparten un trozo de roscón de Rocío y bombones de Paco Fenoy. Los bombones los ha traído Javier pues Paco los olvidó en la última reunión del grupo antes de Navidad. Hubo una cena de despedida y regalos (citar este detalle denotará que existe una buena relación y ambiente en el grupo). Hablan de las Fiestas y la necesidad de volver a la rutina.

En este primer capítulo muchos de los textos que leerán los autores serán de temática religiosa aunque luego demostraré al lector que no son textos religiosos.

Organizaré un turno de lectura para darle ritmo a la narración.

María Juristo leerá la primera, un poema que incluya estos versos:

"Sálvame tú
que aún puedes sonreír.
(...)
Tan nimia voy..."

Desarrollaré un narrador que maneje de vez en cuando un tono reflexivo. Aquí puedo hablar de cómo la palabra nimius en latín significaba excesivo, abundante, todo lo contrario de la acepción en español.

Intervendrá luego, Rocío. una narradora.
Leerá dos relatos breves. Uno de los textos también llevará tintes religiosos: "Por los siglos de los siglos" y comenzará: "Querida María:". Una carta que escribe José a María.
En el texto se incluirá un adjetivo no muy usado que de pie a conversar: entelerido. El diccionario de la RAE lo define como "sobrecogido de frío o de pavor".

El segundo relato se titulará "Tu piel doméstica".

Aunque es narradora el personaje de Rocío tiene una escritura a veces casi poética. En una frase de este relato les recordará a los contertulios a otro personaje que aparecerá en el libro cuando llegue el verano: Ana Delgado. La frase es: "tan necio que no descarto caer de nuevo y desdecirme".

Se incluirá en el relato la frase "Bendita rutina".

Comentarán los contertulios sobre las bondades de la rutina.

No todo va a ser plácido. Meteré alguna situación incómoda. Por ejemplo: Paco Fenoy ha leído un libro que le ha regalado otra compañera. Dirá de su autor que es erudito, pedante, mecanicista y reaccionario y que reglará el libro cuando termine de leerlo a quien lo quiera.

Así comenzará su intervención. Para a continuación leer un poema de la poeta sevillana Julia Uceda, que definirá como "hija de Cernuda". Lee su poema "Edith Piaf":

"Te han condenado.       
Una oración,
como limosna insuficiente,
ha caído
sobre la tapa de tu féretro.   
(...)"

Lo leerá Aure de nuevo.

Luego Fenoy aporta una versión suya de este poema "para hacerlo más seco".
Acabará leyendo un microrrelato: "un enrojecido guante".

Nota: este tema de los guantes será una subtrama de la novela pues será una actividad que se desarrolle en paralelo a las reuniones.

Turno ahora de Aure. Se habrá suavizado la tensión del primer comentario de Fenoy cuando ya Aure lea otro poema "religioso": "Anatema".

Incluirá un verso del tipo:

"Dios y su Hijo
juegan al paddle"

y una referencia a Lorca inlcuyendo el verso: "que no quiero verla".

Aure es uno de los personajes mayores, alrededor de los 80. Muy admirado por el resto.

Leerá ahora Javier. Este personaje lo definiré como poeta y coordinador de la Tertulia. Lee un poema titulado "Certezas (III)" que provocará discusión sobre su verso final "El futuro no existe". ¿Demasiado tajante, quizá? Javier leerá los dos poemas anteriores de la serie "Certezas" que serán más amables en su tono.

Alberto, narrador (para el lector es bueno plantear esta alternancia de poetas y narradores en la secuencia del relato). Leerá un microrrelato: "Cisnes asustados". Con expresiones como "todos temen mi nombre". El personaje de Alberto es de la opinión de que es mejor no traer más de un texto a la Tertulia porque es inevitable compararlos y terminar diciendo: me gustó más el primero o me gustó más el segundo.

David es novelista, es su turno. Entregado a la escritura de su novela no ha traído nada para leer hoy pero promete traer parte de lo que está escribiendo en futuras tertulias. Personajes que manejen y practiquen diferentes géneros y estilos literarios. Variedad para que la novela sea poliédrica.

Isa Morión, con su buena dicción y su elegante voz (rapsoda además de poeta) leerá dos poemas suyos: "Afanarse para qué" y "Sombras". Tono reflexivo, personal.

En la novela se irán haciendo referencia a autores consagrados. Quiero que esta novela tome como referencia la vida cotidiana de una Tertulia Literaria pero mostrar el panorama literario del que se alimenta la Literatura actual.

Por eso, en el turno de Isa Morión se citará en este capítulo a Miguel Hernández, con un soneto dedicado a Maruja Mallo.
Aunque no lo utilice entero en la novela, transcribo en estas notas el soneto completo:

Una querencia tengo por tu acento,
una apetencia por tu compañía
y una dolencia de melancolía
por la ausencia del aire de tu viento.

Paciencia necesita mi tormento,
urgencia de tu garza galanía,
tu clemencia solar mi helado día,
tu asistencia la herida en que lo cuento.

¡Ay querencia, dolencia y apetencia!:
tus sustanciales besos, mi sustento,
me faltan y me muero sobre mayo.

Quiero que vengas, flor, desde tu ausencia,
a serenar la sien del pensamiento
que desahoga en mí su eterno rayo.

Mariana intervendrá ahora y retomaremos el marco temporal en el relato porque leerá el último poema de 2017 "Obsequio". Leerá un segundo poema, escrito ya en 2018 y un relato: "Lo que los hombres no saben".

A través de los textos el lector irá conociendo a los personajes. Sabrá de sus experiencias por las referencias temporales de los textos. Como haré con las lecturas de Mariana en este capítulo.

León será el último en intervenir.

Será buena idea incluir a autores y también recoger alguna cita lo que dará entidad a este libro.
Pondré en boca de Léon para comenzar su lectura la frase (parece que modificada y falsamente atribuida a Ignacio de Loyola): "En tiempo de tribulación, no hacer mudanza". Parece que lo que dijo realmente es "En tiempo de desolación nunca hacer mudanza".

Leerá León un soneto dedicado al Doncel de Sigüenza de un libro inédito que está corrigiendo "En la yerma floresta". Referencias a caballeros andantes y al ciclo artúrico.

Cerraremos capítulo con los restos del roscón, despidiéndose hasta la semana siguiente.

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Este es un primer borrador que guardo también en la carpeta del ordenador "Ideas para novelas". Digo también porque ideas y borradores ya tengo unos cuantos. Sólo me falta decidirme por la mejor idea y ponerme a documentarme y a escribir. ¿Será buena esta idea?


Javier Díaz Gil
16 de enero de 2018

jueves, 28 de diciembre de 2017

7ª Jornada/XI año: Miércoles, 20 de diciembre de 2017


BITÁCORA PRENAVIDEÑA: Guantes, chilabas y teléfonos.


- Primera parte: "Guantes y chilabas"

Con esa delicadeza suya, esa paciencia, pero con una cierta determinación, el Bossjavi me pide que esta vez me encargue de la bitácora. Y no puedo negarme, hace siglos que no escribo una. Le digo que no tengo ideas, que estoy con la mente en blanco, que debo salir pitando para el Círculo… En fin, que como he sido el primero en llegar, leo el poema de los perros. Y se plantea el debate del alma de los perros y del alma del los Hombres. Yo estoy demasiado cansado para traer a colación toda la crítica que hay en contra de la filosofía tomista, sufrida en  la fac, y fui abrevando por ahí. Nuestro León, en uno de sus rugidos, da en el clavo, diciendo que “La criatura y el creador son la misma cosa. La Naturaleza no necesita creador…”

A continuación Javi nos recuerda que el proyecto “Guantes” sigue vigente. Llega David. León cuenta que, a lo largo de la Historia, se llegó a plantear si las mujeres tenían alma.

Mi paisa Fenoy lee “Guantes impactados”, microrrelato. Debate sobre la inteligibilidad del texto del que yo no entiendo “ná”. Y lo peor es que el resto de los rascamanes, tampoco. Fenoy se coge un cabreo almeriense. Y Rocío lo aplaca, diciéndole que el texto tiene que comprenderse por sí mismo, que él no va a estar siempre presente, con sus “acotaciones”. Fenoy sigue en sus erres y explica el porqué del “adiós, guapo”. Por lo visto a los niños almerienses siempre se les llama “guapos”, aunque sean más feos que Picio. (¿Y quien sería ese pobre Picio, que sin duda tenía que ponerse un saco en la cabeza para ligar?).

Isa Morión lee un poema sobre el paso del tiempo. Javier le corrige el “tupido velo”  que ya está más visto que las cortinas de saco. E I.M. lee un relato sobre la Navidad (de 2008). Ya no recuerdo qué quiere decir esto, pero tengo anotada una observación de Javier: “Cómo me gustaría espiar a mi amiga Reyes”.

Después Francisco de la Torre lee un poema “Paradoja” sobre Jesús, bien, que todos escuchamos con la atención que se merece. Y acto seguido lee “Un momento difícil”, bueno también, pero creo que es más un relato que un poema.

Yo me levanto y voy a hacer un pisisito. En la escalera casi tropiezo con una chilaba o lo que sea. Barbas, turbante y mirada furiosa, alucinada. “Perdón, perdón”, digo, aunque tal vez sea él quien debería pedirme perdón. Y añado el “Misaljer” y un “Salammalaikum” [no conozco la trascripción fonética], pero no me responde. Va disparado. Como si acabara de dejar un artefacto escondido en la cisterna.

Vuelvo y Javier está leyendo un poema de 2009, "Papanoeles rampantes”. Miro el reloj y empiezo a ponerme nervioso, porque hay paros en el metro y no sé si llegaré tarde al Círculo. Javier lee un poema, “Refundación de la palabra”, de resonancias juanramonianas. 

Rocío lee, después de algunas dudas, dice que no lo ha pulido, “La Literatura es una araña”. Tiene ese salero de las cosas “rocieras”, jugando con los nombres del 27, la verdad es que yo estoy hecho un flan ya, poniéndome la trenka y no me entero mucho. Y además es que Joselyn ha llamado por teléfono, nos felicita y dice que vendrá en mayo. Y Javier hace una de esas operaciones de brujería y de repente la tenemos ahí, en la pantalla del ordenador  de Javier, asistiendo a la tertulia. ¡Javier, ten cuidado, niño, que por menos el Santo Oficio quemó a muchos!

Y me largo al Círculo, lo pienso mejor y voy a pata, por la calle de Barquillo adelante. Llego con la lengua fuera, pero a tiempo para leer mi poema “Perros” y escuchar otros y otros. El nivel es bastante bueno esta vez. Menos mal, porque hay días en que uno se pregunta en las tertulias “¿Pero qué hago yo aquí en lugar de estar escribiendo?”

A las nueve cojo el metro hasta Manuel Becerra, paso por delante del parque de Evita y llego a casita. Esta vez, como tampoco es tarde, no necesito a ningún San Jorge. Pongo la tele, interrumpen el noticiario de las 9,30: Atentado yihadista en Madrid, treinta muertos en la Cafetería Santander de la  Plaza de Santa Bárbara.
- ¡Díos mío, dios mío!

- ¿Pero tú no eras agnóstico?

Aureliano Cañadas
27 de diciembre de 2017








- Segunda parte: "¿Treinta muertos?"

Antes de que Aure se quedara pasmado ante el televisor con la noticia de la masacre, nosotros permanecíamos ajenos a la presunta tragedia.

Rocío leía ahora su relato "Magia", premiado en Navalmoral de la Mata, y Joselyn la escucha y la ve en esta Tertulia interoceánica vía Skype que hemos montado.

Enhorabuena, Rocío.
Joselyn nos lee desde Masssachussets un maravilloso poema en el que mezcla la referencia a la Navidad con el conflicto actual de Israel y Palestina. Qué buen poema.
Nos despedimos de Joselyn que está emocionada de haber "estado" con nosotros en el Santander. Lo repetiremos.

Cristina ha acompañado hoy a León y se quedará a la cena de Navidad que celebraremos después. Es la segunda vez que viene a la Tertulia después de mucho tiempo. No ha traído nada para leer pero promete traerlo el próximo día.

Iñaki tampoco trajo nada suyo pero nos dice que está escribiendo un relato de dos amas de casa adictas al optalidón. Nos lee un relato de Internet en el que no aparece la firma del autor. Se llama "La casa junto al mar": La casa cercana al mar tenía un habitante... Es bastante reguleras este relato, no lo remata bien. Hacemos bromas diciendo que no nos extraña que el autor no haya querido poner su nombre junto al relato.

En ese momento me fijo que un tío con una chilaba (¿disfrazado quizá?) nos observa desde la escalera y dando un portazo se marcha enfadado. Ni caso.

Ni caso... porque es el turno de Mariana que nos lee tres poemas. El primero de ellos se titula "Extrañada belleza" y habla de su idea de la belleza desde su punto de vista doble de poeta y pintora: Color antiguos guantes en silencio.

Mariana siempre logra conmovernos.

Fenoy haciendo referencia al segundo poema de Mariana en el que ha eliminado los signos de puntuación habla del futurismo de Maiakovsky, autor que practicó esa técnica. No anoté el nombre del tercer poema. El caso es que el tipo del disfraz de moro no se me va de la cabeza.

Turno de León. Como estamos en Navidad nos lee su divertido "Villancico cannábico"

Ande, ande, ande
la Marimorena
que con con Marijuana
toda noche es buena...

María Jesús nos lee uno de sus acostumbrados microrrelatos efectistas: "No supe lo que eran unos guantes hasta conocerte: un combate de boxeo."

Tenemos que apurar el tiempo porque debemos acabar antes la Tertulia para que nos preparen la mesa. Quedan Celia y María Juristo por leer, pero sólo nos da tiempo a la lectura de Celia.

Celia ha traído el poema "Las ordalías de Dalila", que le da la vuelta al episodio de Sansón y Dalila diciéndonos: Me tendí desnuda entre las flores y esperé a que el Titán se cansara de cortarme el pelo...

Cerramos aquí la Tertulia por este 2017. Pero no nos despedimos todavía pues nos espera la cena navideña en este mismo salón del Santander. Así que subimos arriba y mientras tomamos una copa de cava llegan nuestras queridas Omega y Eunice, que nos faltaban para completar la lista de comensales.

Una cena estupenda: el menú genial, la conversación, los regalos del amigo invisible, la música del acordeón de Iñaki con que hemos rematado esta fantástica velada. Nos lo hemos pasado muy bien y nos despedimos deseándonos Feliz Navidad y poder reencontrarnos el 10 de enero de nuevo para reanudar la Tertulia.

Cuando me marchaba, el camarero, Antonio, me ha hecho un comentario que me ha dejado inquieto. Un tipo con una chilaba ha salido de la cafetería diciendo, "Estos de la Tertulia qué se creerán... ¡se van a enterar!" Serían las ocho y media más o menos cuando salió de aquí, me dice.

No le habían visto nunca en el Santander, me dice Antonio.

Son pasadas las once y media de la noche y nos acoge una noche fría de diciembre.

En el coche, de regreso a casa escucho las noticias en la radio: "Detenido un hombre de mediana edad, que iba disfrazado con una chilaba, autor de un Tweet que informaba de un atentado yihadista en la cafetería Santander de Madrid. Además del tweet utilizó las redes sociales para propagar la noticia falsa de una masacre cometida contra los miembros de la Tertulia Rascamán y que desafortunadamente se dio como noticia de alcance en la televisíón y en otros medios."
"Fuentes de la policía apuntan que el sospechoso no paraba de decir cosas incoherentes como La casa junto al mar es un relato cojonudo, ¡qué coño sabrán estos!"

Qué cosas pasan -pienso-, sin saber aún lo mal que lo ha estado pasando Aure.

¡Feliz Navidad!

Javier Díaz Gil
28 de diciembre de 2017

miércoles, 13 de diciembre de 2017

5ª Jornada/XI año: Miércoles, 29 de noviembre de 2017

El árido veroño y la bitacorera desaparecida

- Primera parte: "El árido veroño se encamina hacia el invierno"


Tengo como asistentes a: María Juristo, Alma Pagès, Inma Calleja, Rocío Díaz, Carlos Tejado, Paco Fenoy, Javier Díaz Gil, Juan Antonio Arroyo, Ignacio Ferreras, Mariana , José León, Cinta , David Lerma , Ana González, Celia Cañadas y Aureliano Cañadas.

En Madrid, el árido veroño se encamina, envuelto en polución, hacia el invierno, tal vez a la espera de que el frío calme la locura humana y su efecto devastador. Otra forma de ayudar a tan digna causa es la fórmula Rascamán: reunirse con gente buena y disfrutar de la literatura. En la sesión de hoy contamos con un nuevo miembro. Irene Calleja. Javier le da la bienvenida y le pide que se presente. Irene es una joven que, nos confiesa, escribe desde pequeña, cuando hacerlo no le era difícil, pero ahora escribe fragmentos que no quiere catalogar. Licenciada en Traducción e Interpretación, ha trabajado durante unos años en Ankara y de vuelta a España asistió a un curso de escritura creativa en Fuentetaja.

Entrando ya en materia, María Juristo lee un poema amoroso, breve pero muy intenso, como suele ser su poesía. Carlos Tejado destaca el hallazgo de "me lloro" que ahonda la expresividad del verso. A continuación, Alma Pagès alude al programa de radio en el que participó junto con Javier Díaz.

Paco Fenoy introduce un motivo de discusión: en opinión del hermano del poeta, "Poeta en Nueva York" es un libro poco trabajado, fruto de la exaltación y del choque cultural con esta ciudad, frente a la tradición y depuración de "Romancero Gitano". Todos coincidimos en que la poesía de García Lorca nunca es improvisada ni gratuita, el poeta es muy consciente de su proceso creativo.

A continuación, Alma da lectura a los dos poemas inspirados en "Ciudad sin sueño" de Lorca. El primero (Me adentro en la ciudad insomne) describe una noche en la gran ciudad y el segundo (Es lento el descenso hacia la noche) refleja una noche interior, bien acogidos por los asistentes. Es ahora el turno de Irene Calleja, que se estrena en la tertulia con un relato breve , "El entendido",  y un poema sin título, con imágenes de gran fuerza. Se le sugieren algunos cambios. Llega el momento de Rocío y de sus brillantes relatos. Este se titula "La cazadora de faros": una mujer recuerda su infancia junto al mar y un faro al que su madre no quiere que se acerquen ni ella ni sus hermanos, misterio que decidirá su profesión. Comenta Rocío que va a presentarlo a un concurso y todos creemos que tiene grandes probabilidades de ganarlo, una vez más.  Alma tiene que abandonar la tertulia, muy a su pesar y ceder el testigo bitacorero.


Alma Pagés
12 de diciembre de 2017














- Segunda parte: "Bitacorera desaparecida"


DESAPARECE UNA BITACORERA EN PLENA 
TERTULIA “RASCAMAN”

La cita semanal transcurría con total normalidad y las habituales lecturas y comentarios de los trabajos, cuando tuvo lugar el suceso. Según fuentes consultadas, la desaparición podría estar relacionada con un caso de ausencia por fuerza mayor. 

DAVID LERMA
Madrid / España
Los relojes iban camino de las 19:00 horas y en la Gran Cafetería Santander se discutía sobre la verosimilitud del relato-leyenda “La viga de Ohanes”, enviado a la lista por Francisco Fenoy. De pronto, varios rascamantes se percataron de la ausencia sobrevenida. En la sala subterránea crecieron los murmullos. Antes de que se instalara definitivamente el desconcierto, y con el fin de garantizar el orden y preservar el recuerdo de la imborrable jornada, se decidió nombrar bitacorero sustituto.

Era el turno de Francisco Fenoy. Fenoy leyó un microrrelato titulado “Guantes injertados” cuya acción se desarrollaba en una casa. En el interior, sus desesperados habitantes pegaban las enguantadas manos a las paredes. Entre los rascamantes reunidos se dialogó sobre de la pertinencia del término “injertados”; se deliberó acerca de la oportunidad de emplear otro lenguaje más al uso; se habló de justificar la existencia de los propios guantes. El debate dejó muy claro que la normalidad había quedado restaurada en la tertulia.       

El siguiente en intervenir fue Javier Díaz Gil. Levemente afectado todavía por la desaparición de la bitacorera, Javier dedicó su turno al recitado de los poemas “Poniente”, “Menstruación“ y “Maternidad”, incluidos en el último poemario de Alma Pagès, que lleva por título “Un cuento oscuro”. Todos los rascamantes sin excepción se deleitaron con los versos de Alma. Antes de terminar, Javier no dejó pasar la ocasión para ensalzar las virtudes líricas y personales de la autora, y aconsejó una lectura pausada y completa del poemario. Desde este periódico queremos sumarnos a la sabia recomendación literaria de Javier.

A continuación, llegó el turno de Mariana. La poetisa de origen rumano leyó tres poemas. En el primero, “Hablando con ella”, la autora mantenía una bella y estremecedora conversación con la muerte. El segundo, titulado “Mirada última”, se reveló como una muestra más del rico y personal universo poético de Mariana, con versos de la talla de los que ahora se reseñan: Cada vez más despacio / el corazón late / en un silencio miedoso / casi perfecto. Del tercero, los redactores de la sección de cultura de este diario, que no obedecen a grupos de opinión, ni están sujetos a interés económico alguno, reunidos en comité de urgencia han decidido por unanimidad calificar de “sublimes” los siguientes versos: Las hojas sueñan en ser raíces / sueñan con regresar dignamente entre las nubes / para caer de nuevo / como el canto de un cisne.         

Después de Mariana intervino José León Cano, colega de profesión, cuya vigorosa pluma ha alumbrado más de una vez el género periodístico. Entre sus trabajos literarios (si es que el periodismo no es literatura, o viceversa) León aludió a su libro de sonetos “Afrodita” y a su poema largo “Ofelia”, que resolvió por su longitud leer en otro momento. En contrapartida, brindó a la concurrencia dos sonetos de verso blanco y alejandrino. Del primero rescatamos los versos tu mano que me forma / tu aliento que me crea, además de este otro: tus ojos constelados de extraños universos. Del segundo diremos que abordaba con maestría versificadora el histórico papel que tuvo Charlotte Corday, quien asesinó en la bañera a Marat, dando lugar al afamado cuadro revolucionario de Jean-Jacques David.

Seguidamente, habló Cinta. Con su primer poema, titulado “Bacante” hubo de recurrirse al libro de estilo del periódico. “¿Se escribe con B o con V?”, se preguntaron los asistentes. Es posible que la desaparición de la bitacorera, aún reciente, les hiciera dudar remitiéndoles irremediablemente al término “Vacante“. El debate quedó zanjado: “Bacante”, con B, de mujer consagrada al dios Baco, también con B. A ella iban destinadas las hermosas recomendaciones del poema: sacúdete el polvo de todos los caminos / abre la puerta del escondite oscuro / báñate cuando bailes en mil amaneceres. El titulo del segundo poema de Cinta (“Grafías inesperadas”) no dio paso a polémicas lingüísticas, pues al final se acordó por mayoría sustituirlo por este otro: “Un cuerpo como un libro”.

Tras Cinta leyó Ana Gonz., un poema en gallego que jugaba con el término ilusión (si es que la ilusión no es en sí misma un juego). Los versos de Ana insinuaban la posibilidad de una vuelta a lo Real, con afirmaciones como estas: También la nube se volvió negra / Ya no hay nada más que ver de las almas. Como lo Real, la vuelta de la bitacorera desparecida seguía haciéndose esperar. Mientras ocurría, se daba la palabra a los últimos intervinientes, miembros representantes de la saga artística de los Cañadas. Primeramente recitó Celia, un poema que contenía una magnífica y muy sugerente gradación, que aquí reproducimos: Pendiente / entre tú y yo hay un instante / una palabra / entre tú y yo hay todavía / una palabra / entre tú y yo, una palabra / No la digas. Posteriormente leyó Aureliano su poema “Espectador”, que ya había sido sometido a juicio rascamante a través de la página compartida, cosechando la acostumbrada rendición admirada de la parroquia. En “Espectador“, Aure dice: Un día / cuando ya no haya días / ni noches / arderá la sorpresa / la gracia, el equilibrio y el aplauso, la risa y la sonrisa / la música… Antes de terminar, Aure tuvo tiempo de recitar en homenaje a Mariana los versos: Yo vengo de Hungría, yo vengo de Hungría / Con mi Mariana me busco la vida. Mariana, que no viene de Hungría, sino de Rumanía, quedó igualmente encantada con la dedicatoria.

Con esto se puso punto final a la jornada. Los Rascamantes recogieron sus enseres y abandonaron ordenadamente la Cafetería Santander en dirección a la fría noche madrileña. Al cierre de esta edición, los últimos datos recabados por nuestros corresponsales, desplazados a los puntos calientes de la noticia, apuntarían a una próxima y feliz resolución de la desaparición que hemos tratado de narrar lo mejor que hemos podido en esta crónica. 


David Lerma Martínez
11 de diciembre de 2017

miércoles, 29 de noviembre de 2017

4ª Jornada/XI año: Miércoles, 22 de noviembre de 2017

Cazapalabras


- Primera parte: "Cazando palabras"

Yo no buscaba otra cosa que palabras, herederas de esas ancestrales, parábola del primer bramido lanzado al aire de humana laringe, unos ojos desnudos sin mediación de pantalla y ya de paso, un verso que me faltaba. Y ayer tarde, como tantas, Rascaman fue también pródigo conmigo. Comparecieron al encuentro Javier, Rocío, Mariana Feride, José León, Paco Fenoy, Cinta Rosa Guil, Carlos Tejado, Juan Antonio Arroyo, Isa Morión, Juan Calderón, Maria Jesús Briones, Ana González, Vicente González y yo misma, menos un verso.

La ronda de lecturas se inició con el relato de Carlos Tejado que nos mostró su Geranio cervecero, relato surgido al hilo de una experiencia laboral. En su oficina se gestó una especie vegetal alegre, bailonga e impenitente consumidora de cerveza. Sin embargo, su desenlace fue trágico. El auditorio se alborotó y nos animamos a sugerirle a Carlos que incorporase otro personaje, que muy bien podría ser otra planta, con tendencias adictivas, a ser posible. Y cómo nos divirtió la fantasía de esa doble degradación moral-vegetal. Carlos se llevó tarea para casa. El relato es del que se lo trabaja, me digo.

Seguidamente, Paco Fenoy leyó un drama de ambientación rural que se salda con dos muertos y unos guantes. Y ya van tres. Su concisión desató la polémica: hay quien muestra su escepticismo ante un triángulo escaleno apenas esbozado. Fenoy se reafirma, pero finalmente acepta y se lleva también para casa la tarea de incrementar la resolución de su fotografía sureña.

Cinta Rosa Guil tomó entonces la palabra para presentarnos un gran viaje-poemario que tiene mucho de autobiográfico. Nos leyó dos poemas: Doñana y Odiel. Son maravillosas descripciones de paisajes de su tierra onubense. Nos gustaron mucho las imágenes que emplea, como la de la mujer dormida. Le invitamos a que dé un paso más y se introduzca en esos escenarios. Recordamos aquí a Fernando Villalón, poeta de las marismas del Guadalquivir.

Fue entonces el turno de Mariana Feride, que nos leyó unos poemas en los que yo intuyo una tradición indigenista. Diría que la figura materna y la naturaleza son los ejes centrales de estos poemas. Me transportan a la tradición de las narraciones orales de los pueblos aborígenes y es entonces, como azarosamente encontré ese verso que me faltaba, escurridizo y lábil. Me apresuré a intercalarlo entre dos hojas de mi cuaderno y de un salto, abruptamente, me despido ya, con mi captura tibia aún bajo el brazo. No lo sabéis, claro, pero hay una ley que dice que en noviembre y en diciembre está permitido cazar. Y no la he escrito yo.

Celia Cañadas
23 de noviembre de 2017








- Segunda parte: "Naturaleza: el poeta en el paisaje"

La caza está permitida y el robo sin violencia, si me apuras. Por eso le hemos robado una frase a Mariana que nos hemos llevado a casa: "Yo siempre aprendo del silencio".


Mientras se marcha Celia, en el aire quedan flotando los títulos de los poemas que ha leído Mariana: Cuándo, Torpe y Sueña, madre mía.



El miércoles pasado hablamos en la Tertulia del poeta Antonio Cabrera, que sufrió una caída y ahora está tetrapléjico ingresado en el Hospital de Toledo. Nos emocionó la entrevista que salió en el diario El Mundo y que dejo en este enlace



De su último libro, Corteza de abedul, leo tres poemas. Sirven para mostrar la fuerza poética de Cabrera y para ejemplificar también cómo el poeta es parte del paisaje y siente en el poema.

Vaya nuestro homenaje a él y nuestra admiración desde Rascamán.


Rocío ha ganado un premio de relato, "Cuarto y mitad" que convocó la Biblioteca "Mario Vargas Llosa" de Madrid. El relato ganador se titula Calderilla en mi monedero y lo podéis leer entero en su blog. Pinchad aquí. "Cuando usted me habla me mira a los ojos...". Se lo entregaron el pasado viernes 17 de noviembre.



León no trae nada y Juan Antonio se marcha pues hoy en el Círculo hay lectura de otoño.



Isa Morión trae (se lo pidió Fenoy que lo hiciera hasta fin de año) un poema de Miguel Hernández: "cortito", nos dice. Nos habla, primero, de Rosalía de Castro que está releyendo. Recita un poema que muestra su mala experiencia en tierras castellanas. Castellanos de Castilla, del libro Cantares gallegos.



... la mala ley que te tengo



... castellanos que aborrezco



Y de Miguel Hernández, un hermoso poema que musicó Serrat, del libro Romancero de ausencias: Menos tu vientre.



Menos tu vientre, todo es mentira...



Cierra Isabel su intervención leyéndonos su poema: Volver a ti.



Es nuestro reciente rascamán, Juan Calderón, quien interviene ahora. Avisa: "traigo un poema erótico", Fotógrafo.



Me muestras una pierna y el escorzo de un pie...



... nalgas voraces...



Nos gusta el tono y la acertada sucesión de imágenes del poema. Cambia de tema para leernos un poema comprometido: Niños sin zapatos.



Anuncia Isa Morión que le han propuesto organizar una lectura en los Veterinarios para el primer o segundo jueves de marzo. Sería de 6 a 8 de la tarde. Me parece muy buena idea. Le digo que acepte la propuesta y que me lo confirme para organizarlo como la vez anterior, como una jam session, una muestra de los autores de la Tertulia.



Ana Gonz trae un poema en castellano que sigue enlazando con un tema del que ya hemos hablado: la Naturaleza, el paisaje. Se titula Arces.



Atravesó el túnel de arces, el último...



Vicente cita al poeta William Carlos Willliams, sobrino de Emily Dickinson, porque "a veces los poemas de tan sintéticos es complicado recoger su mensaje". Como, por ejemplo, en su poema La carretilla roja.


LA CARRETILLA ROJA (WILLIAM CARLOS WILLIAMS)
tantas cosas
dependen de
una carretilla
roja
lustrosa por el agua
de la lluvia
entre gallinas
blancas.

Poema impresionista, imagen pura.

María Jesús Briones trae un relato y medio, nos dice.
El medio es un relato breve:


... el cuchillo se tiñe de largo



El relato entero, es un cincuento, titulado Piélago.



Siempre María Jesús nos deja sorprendidoa con esos finales a veces escalofriantes.



Ya cerramos con Vicente. Trae un relato de Hemingway, El gato bajo la lluvia.

Le gusta este relato porque le recuerda a Carver. Dice que no le gustan mucho sus novelas pero sí sus cuentos.


Sólo dos americanos paraban en el hotel...



Hablando de hermenéutica, dice Vicente...

El gato simboliza las ansias de maternidad, concluye.

Y cerramos tertulia de caza y naturaleza.
Cada rascamán-cazador-recolector se lleva en su zurrón un buen puñado de palabras para alimentarse el resto de la semana, hasta el siguiente miércoles.

Javier Díaz Gil
27 de noviembre de 2017